COMUNICACIÓN EXTRATERRESTRE.
Se ha hablado y escrito mucho sobre este tema que para mí, no deja de ser ilusorio, inalcanzable y sobre todo, sin sentido desde el punto de vista puramente científico; y digo que, “sin sentido desde el punto de vista científico” porque desde otros puntos de vista posiblemente si sea algo particularmente lucrativo aunque inalcanzable, me refiero a todo ese aparato publicitario encargado de explotar la curiosidad de los que se deleitan con estas especies de ficciones.
Bueno, me parece que como preámbulo ya me excedí; y me toca exponer los argumentos por los que a mí me parece correcto lo anteriormente dicho.
Hay muchas causas limitantes de manera extrema, de la posibilidad de que nuestra "humanidad" con toda su tecnología adquirida y por adquirir en un mucho muy largo plazo, se logre comunicar con alguna otra "humanidad" en otra parte del Universo. Todas estas causas, derivan de una sola que es por lo mismo, la fuente de dificultades que consiste en:
1.- La distancia espacial y como dije, de ésta, dependen:
a.-La inestabilidad espacial de nuestra base de comunicación (diríamos: "La Estación A");
b.-La inestabilidad espacial de la base de comunicación externa (diríamos: "La Estación B");
c.-La limitación energética de la señal de ambas estaciones;
d.-El “ruido cósmico” intermedio entre las dos estaciones;
e.-La dispersión debida al polvo y gas entre las dos estaciones y
f.-Posiblemente muchas más debidas a factores hasta ahora desconocidos.
Como dije anteriormente, la causa principal es la distancia espacial entre las estaciones, ya que de ello se derivan las inconveniencias de cada una de las otras.
Primeramente analizaré la limitante por la distancia espacial combinada con la inestabilidad espacial de las estaciones y por decirlo de alguna manera: la pobreza o debilidad de la energía disponible en las estaciones; incisos: a), b) y c).
Considerando una distancia demasiado óptima, en promedio de unos cien años luz con la "Estación B" (del “sistema solar” la estrella más próxima dista unos 4.5 años luz); vemos que, una señal transmitida radialmente, sería completamente inoperante debido a que la atenuación de dicha señal por sí sola, debida a la ley por la cual, la intensidad energética de la señal disminuye en proporción al inverso del cuadrado de la distancia, implicaría que, la potencia de transmisión tendría que ser de un orden muy superior a la potencia que recibimos de la actividad solar en todo el planeta; debido a la comparación por analogía a groso modo de que, si no se pueden observar los planetas en otros sistemas estelares, es debido a que la energía de la luz que reflejan de sus respectivos "soles" no es suficiente; y una estación con esa potencia de transmisión aquí en la Tierra, no es concebible hasta ahora. Algo así como que si yo produzco algún tipo de oleaje en una orilla del lago Hurón y quisiera que en la orilla opuesta se percibiera ese efecto aunque sea atenuado, esto no sucedería ya que el oleaje producido por el viento y otros factores en las zonas intermedias, sería inmensamente mayor que el oleaje producido por mí, atenuado por la distancia; suponiendo teóricamente que el intervalo está excento de perturvaciones, el oleaje que yo produzco acá en esta orilla, debe percibirse en la orilla contraria un billón o un trillón de veces atenuada y es de entenderse que con tal atenuación, bastaría la perturvación debida al chapoteo de una larva en la superficie, para borrarla.
Pero alguien diría que se puede usar un sistema de “transmisión dirigida” usando el sistema más adecuado que es el del rayo laser, pues bien, sucedería que aún así la atenuación sería escandalosamente enorme debido a la dispersión provocada por el polvo cósmico interestelar así como por el gas interestelar. Como información al respecto diré que la transmisión directa por rayo láser en la atmósfera de nuestro planeta se ve seriamente atenuada al cabo de unos pocos kilómetros debido a la dispersión causada por partículas en suspensión; que ya en el espacio exterior se puede usar el rayo láser de manera confiable a distancia de miles de kilómetros y que potencialmente puede conseguirse en un futuro cercano la operatividad a millones de kilómetros pero en el caso que nos ocupa, estaríamos hablando no de millones de kilómetros sino de billones (de los nuestros en español) de kilómetros, (un año luz equivale aproximadamente a nueve billones y medio de kilómetros es de cir: nueve y medio millones de millones de kilómetros) así que al final estaríamos hablando de decenas de billones de kilómetros; pero en este caso (de la transmisión dirigida) además, entraría el problema de la inestabilidad espacial de las dos estaciones ya que, para mantener constante una dirección que impacte en una misma zona en cada una de dos estacones separadas a una distancia de "años luz" se requieren bases fijas casi de manera absoluta (que no sería nuestro caso) o bien, se requieren sistenmas de compensación de sus movimientos. Nuestro planeta, con un radio promedio de más de 6300 km. gira sobre sí mismo en promedio, una vez cada 24 horas con respecto al sol y un poco menos con respecto a las estrellas (con respecto a este movimiento, un punto en el ecuador, se desplaza de manera circular, a más de 1600 k/h y a menor velocidad en la medida que el punto se encuentre en latitudes mayores); se traslada nuestro planeta al rededor de nuestro sol una vez cada 365.2422 días solares medios a una velocidad aproximada de más de 29 km/seg; y junto con el sol transita al rededor del centro de la Galaxia una vez cada 250 millones de años aproximadamente; en el supuesto caso de que la estación externa estuviera en condiciones similares aunque no exactamente iguales, la pregunta sería: ¿Con qué probabilidad, el "trayecto" o "ruta" formada por el rayo laser daría (en caso de mantener la energía suficiente) en el "blanco" es decir, en la estación B, de manera permanente si dicha estación se encuentra en un estado de movimiento similar al nuestro aunque no con las mismas magnitudes? Toda vez que en un radio de sólo 100 años luz podemos decir que, es una estrella de nuestra vecindad más próxima con respecto al tamaño de la Galaxia que es del orden de los cien mil años luz.
Para un sistema de "transmisión dirigida" (láser
en este caso) originado desde La Tierra a un lugar así de distante, habría
que ajustar el cambio de dirección debido a cada uno de los tres movimientos
mencionados (los de rotación, translación en torno al sol y de
translación en torno al centro de la Galaxia; tanto los debidos a la
estación A en La Tierra como los de la estación B externa; esto
sin contar con los dos respectivos movimientos de precesión ). Los movimientos
en la estación de nuestro planeta no serían la mayor dificultad
aunque tampoco serían nada fácil de ajustar para mantener estable
la dirección del rayo ya que, aunque se conocen con un cierto grado de
precisión los movimientos propios, posiblemente no sea la suficiente
para un empresa tal; habrá que establecer nuestra estación en
un satélite ubicado fuera de la atmósfera (para evitar la interferencia
y dispersión causada por las partículas existentes en la atmósfera),
luego hacer los ajustes para que se compense el movimiento de translación
del satélite al rededor de nuestro planeta, luego los ajustes para compensar
el movimiento de traslación alrededor del Sol de ambos (satélite
y planeta) y por último, la compensación correspondiente al movimiento
de traslación alrededor del centro de la Galaxia del Sistema Solar; todo
lo anterior, para que nuestra transmisión láser permanezca apuntando
durante cien años, exactamente a la estación del planeta externo;
y esto último es lo que se antoja imposible toda vez que para eso tendríamos
que disponer con precisión de los movimientos de esa estación
externa lo que supondría que ya estamos enterados de su existencia y
exacta ubicación lo cual escapa a nuestra posibilidad actual y no se
ve cómo en un plazo aún lejano se pudiera resolver. Resulta que
la posición observable del planeta en cuestión si es que se pudiera
dar, nos estaría dando informes de, cómo era hace cien años
y tendríamos que hacer los ajustes para que, una señal dirigida
a ese blanco en movimiento que tardaría cien años en llegar diera
con la precisión debida ¿se imagina usted; tener que ajustar la
puntería oscilante para que nuestro “tren de proyectiles”
con la velocidad de la luz lanzado hoy, llegue en el momento en que el otro
planeta esté en su vuelta 36500 o más o menos según se
haya definido su velocidad angular en su órbita y a partir de esa feliz
coincidencia, permanecer siguiendo al astro en toda su trayectoria elíptica
alrededor de su “sol” y su trayectoria rotacional, según
sea la posición de la estación receptora?
El común de la gente (de una manera corriente) se imagina la situación
similar a la de un extraviado en la selva que manda señales de radio
y supuestamente cualquier esporádico receptor podrá detectar y
ubicar por medios de triangulación la posición del extraviado
y de inmediato contestar para indicarle que ya ha sido localizado y que permanezca
en su lugar para esperar el rescate correspondiente.
En el espacio interestelar el problema es la distancia (la enorme distancia)
combinada con los otros factores que he mencionado; y en este caso, imaginemos
a un extraviado en el centro del desierto del Sahara (en el norte de África);
gritando para que otra persona en el desierto de Namibia (en el sur de África)
lo escuche.
Analicemos: suponiendo al planeta exterior designado con una órbita similar
a la de nuestro planeta de un radio aproximado de 150 millones de kilómetros,
el tamaño angular de esa órbita observado desde nuestro planeta
a cien años luz de distancia sería de unas 18 millonésimas
de grado sexagesimal (poco más o menos, como querer ver a una pulga (de
1.5 mm.) a 9 kilómetros de distancia) ahora bien; dentro de ese tamaño
angular habrá que programar el seguimiento posicional proyectado hacia
nuestra dirección por lo que estaría con respecto a ese solo factor
barriendo durante seis meses las 18 millonésimas de grado de una manera
no lineal sino sinusoidal, suponiendo que la órbita del planeta en cuestión
sea circunferencial. Con respecto a esta variable nuestro rayo laser tendría
que avanzar un promedio de 9 cienmillonésimas de grado; en los primeros
días del período, cerca de cero grados y a mitad del período
cerca de 18 cienmillonésimas de grado pero no es todo, aún falta
la variable debida a la rotación del planeta que si suponemos que gira
sobre sí mismo cada 24 horas, acá también cada 24 horas
habrá que hacer los ajustes para estar sub-oscilando el tamaño
angular del planeta cada 24 horas y ese tamaño sería de 16 diezmilmillonésimas
de grado; a esto hay que añadir que, allá deben tener un satélite
con disposición para captar la señal. Llegado a esto entiendo
que el mencionar tantas cifras fraccionarias repugna al entendimiento porque
de momento puede ser que no concibamos las magnitudes referidas, pero como una
analogía les diré que manejar ángulos visuales tan pequeños
es como tratar de ver a simple vista un átomo de hidrógeno a 382
metros de distancia y como referencia adicional les diré que esta observación
del átomo de hidrógeno no se ha logrado ni con el más potente
microscopio electrónico a distancias de micras.
Pasemos ahora al terreno de lo ficticio y supongamos
que sólo dentro de unos cuantos millones de años la humanidad
de entonces si es que no se ha autodestruido, ha logrado establecer contacto
con seres de un planeta como el argumentado anteriormente, pensemos en una conversación
establecida: ¿Qué sentido tendría el que yo haga una pregunta
“X” sabiendo que la contestación la tendría hasta
dentro de 200 años?
--(Estación Tierra 1870 dc).-!Ey Korsy, aquí sólo tenemos la dinamita, dinos ¿cómo hacer la bomba atómica?
Después de 200 años...(contestación favorable).- La bomba atómica se puede construir....así... y así...etc.
(contestación desfavorable).- acá ni eso tenemos, dinos cómo hacerla. Y no olvidar que estamos suponiendo un caso ficticio.
¿No estaremos desviando nuestra atención hacia objetivos poco
o nada alcanzables y poco o nada servibles? ¿No sería mejor invertir
en la educación de la humanidad para poseer tecnologías que ayuden
a conservar el medio ambiente libre de contaminaciones? O ¿invertir en
la construcción de sistemas purificadores del medio ambiente? Porque,
saber que existan humanidades similares a la nuestra a cien años luz
de distancia; ¿a quién le puede servir de algo? A nadie. Dando
por hecho la existencia de otras “humanidades”; a cada “humanidad”
dentro del Universo, le corresponde un cierto ámbito de “habitabilidad
disponible” el cual, para nosotros así como para las demás
humanidades (si existen), debe ser y de hecho, en nuestro caso, es suficiente
para su existencia con la comodidad que la naturaleza propia haga requerir a
cada una de ellas.
¿Qué se requiere (desde el punto de vista natural) para que la
humanidad en su ámbito de habitabilidad disponible, exista cómodamente?
Un ambiente que no impida el ejercicio de sus funciones naturales por ejemplo:
un clima estable dentro de límites tolerables, un aire apto para la respiración,
agua ciento por ciento potable, y una biosfera en la que se produzcan de manera
racional, los alimentos para su subsistencia dentro de los límites de
una salud óptima. Todo lo anterior por lo menos a nuestra humanidad se
le ha proporcionado o, dicho de otra manera: lo tiene a su alcance; y si existen
deterioros en las cualidades requeridas, esto ha sido como consecuencia de errores
de la misma humanidad. Se ha producido una explosión demográfica
con una fase muy adelantada al incremento de la disponibilidad de recursos,
se ha abusado de los energéticos, se ha sobre explotado la tierra y el
mar, se han contaminado el aire y el agua; y hay un sin fin de errores por los
que una gran parte de nuestra humanidad vive incómoda y hasta de manera
insufrible; y no hace falta decir ejemplos porque de antemano se entienden;
y yo pregunto: ¿cuál consecuencia de algún error humano
de los ya mencionados o de otros, se puede disminuir siquiera, sabiendo que
aquí a cien años luz de distancia existen otros seres humanos
como nosotros o posiblemente peores? Y que, con sólo hacer una “llamada”;
¡Rápido! En doscientos años nos la contestan...Por otra
parte, están demasiado a nuestro alcance los recursos para solucionar
toda esa cantidad de errores cometidos sin tener que comunicarnos con otras
humanidades y sin tener que ir ni física ni mentalmente, más allá
de los ámbitos de nuestra disponibilidad.
Estamos dotados de ciertas capacidades naturales como por ejemplo: la del raciocinio
que es la más importante y por la cual, somos la única especie
aquí en este planeta, capaz de saber que hemos de morir, yo entiendo
que si estamos dotados de esta particular característica, debiera ser
para que con las demás facultades del raciocinio, hagamos las cosas con
miras a que al llegar a ese final, los que vayan quedando no hereden de nosotros
las dificultades que nos aquejaron o por lo menos que dichas dificultades cada
vez sean menores. Yo entiendo que, también (como alguien pudiera replicarme)
se nos dotó de facultad para la investigación y la búsqueda
de cosas relativas a nuestros orígenes y a los orígenes de lo
que nos rodea pero, esas facultades yo creo que se debieran ejercer sólo
cuando haya excedentes de comodidades y nulidad de causas de sufrimiento. Si
vemos que los niños de África se están muriendo por desnutrición,
que en los países tercermundistas hay crisis de salud, de nutrición,
de agresiones climáticas etc. etc. etc. no busquemos vecinos más
allá de los nuestros ni mucho menos MUCHO MÁS ALLA, que dichos
vecinos si es que existen, están muy lejos para poder resolver el más
mínimo problema local.
Algo más para reflexionar.
VIAJES INTERPLANETARIOS,
"Hay agua en la Luna, hay agua en Marte, ya se descubrió algo que parece indicar que hubo vida en tal o cual planeta o satélite". tantas cosas que se informan de manera sensacional en los medios.
Bueno, por lo menos ya estamos hablando de distancias muchísimo más cortas, aquí ya la unidad: "año luz" se antoja inoperante y volvemos a nuestros familiares "kilómetros" o "millones de kilómetros"; de todos modos, hay muchas cosas que se antojan inalcanzables desde el punto de vista práctico, que en teoría; ya se pueden manejar ideas un poco menos fictivas pero de todos modos hay que mantener "el dedo en el renglón" y hablemos de lo que pudiera o no pudiera ser. ¿qué significa en términos prácticos que exista agua en los polos de la Luna o de Marte? Pareceré pesimista pero yo diría que muy poco: se nos dice que, habiendo agua en los polos de la Luna, ya casi está resuelto el problema de instalar una estación habitable en la Luna, yo escuché un comentario en el sentido de que, al haber agua en la Luna, se puede por análisis químico descomponer el agua en hidrógeno y oxígeno y de allí tener un combustible básico que es el hidrógeno y pues, con esto el problema energético quedaría resuelto toda vez que el comburente idóneo es el oxígeno que también se obtendría en el proceso de el análisis del agua.
No se nos comenta que, para descomponer el agua en sus elementos básicos se requiere una cantidad de energía superior a la que se pudiera obtener con el hidrógeno utilizado como combustible y el oxígeno como comburente, no se nos dice que esa energía (para el análisis del agua) se tendría que tomar de la energía de la luz solar y que si ya la tenemos de esa fuente, par qué jugar a la descomposición del agua para obtener energéticos, en la que los resultados no nos servirían para recuperar la energía invertida, amén de que para que el hidrógeno pueda ser usado como combustible se tendría que reutilizar el oxígeno obtenido como comburente, no, que no nos digan que la descomposición del agua es para obtener hidrógeno como combustible ni oxígeno como comburente, que se utilicen para otra cosa como para la respiración en el caso del oxígeno y para algunos otros usos químicos el hidrógeno, sería menos engañoso.
Ni se nos dice que el agua obtenida en los polos de la Luna, deberá ser transportada a la estación lunar para su uso directo en el consumo humano que, por otra parte dicha estación debe estar herméticamente cerrada para que no se escape, ya que al ambiente libre, el agua por sí se evaporaría e inmediatamente se fugaría de la Luna por la velocidad adquirida por las moléculas de vapor energizadas por el calor proveniente del sol; dicha velocidad sería superior a la "velocidad de fuga" en la Luna que es la principal razón por la que la Luna no tiene agua en su superficie ni vapores en el exterior de su superficie ya que su escasa masa es insuficiente para retener por gravedad las partículas de vapores exitadas por la energía de la luz solar a una velocidad superior a la "velocidad de fuga" en su superficie. Que si existe el agua en forma de hielo en sus polos, es porque a la sombra de sus accidentes topográficos, dicho hielo no se calienta y se derrite (o se sublima en este caso), entonces con mucho cuidado hay que construir una tubería hermética desde los "yacimientos" de hielo en lo obscuro de las sombras y con una banda transportadora llevar los bloques así obtenidos hasta la base lunar en donde se descongelaría para su uso como consumo humano y como fuente de oxígeno para la respiración con el correspondiente consumo de energía obtenida de la luz solar que es la razón por la que la estación no se debería construir allí mismo donde están los yacimientos de hielo ya que en este caso, la energía solar utilizable, sería mínima.
¿Qué habrá que llevar para todo lo demás? Lo primero sería, materiales para la construcción de la base y alimentos y agua para los inicios, luego, algo de tierra y semillas para producir por medio de invernaderos; y entre lo que se tenga que llevar de material: partes para estructuras metálicas y plásticas, maquinaria y utencilios de toda clase según requerimientos, oxígneo, agua, tierra semillas etc. sumaría todo eso, toneladas y toneladas cuyo translado implica el consumo de energía, eso sin contar con la gran cantidad de riesgos humanos vitales. Ahora bien, ya allá, habrá que realizar alguna actividad que de alguna manera sirva para costear los gastos porque si no, ¿de qué sirvió todo esto? Los europeos por ejemplo: incursionaron en América en los siglos XIV y XV, con fines realmente costeables es decir, encontrar nuevas tierras de cultivo, explotar nuevos yacimientos de minerales etc. con los que obtenían los gastos de su traslado y algo más (mucho más).
A partir de esto es cuando se antoja el poryecto un tanto incongruente. Por que, como en el caso de la descomposición del agua para obtener combustible y comburente, resulta contraproducente el resultado, es decir: que la "energía" o en general el recurso obtenible es menor que el recurso ejercido para obtenerlo; de la misma manera, en términos generales, si los recursos empleados son menores que los obtenidos no hay motivo para esa empresa. ¿Qué podemos traer de allá para acá que "valga" más que lo que estuviéramos llevando sumado con el costo de su translado? Las actividades realizadas por sólo el "amor al arte" o el "amor al deporte" o "el amor a la ciencia"; por lógica se dejan para después de que se han satisfecho todas las necesidades básicas por ejemplo: nos damos el lujo de salir a un paseo de esparcimiento, cuando tenemos resueltas nuestras necesidades existenciales como por ejemplo: casa, ropa, comida etc. pero no nos vamos al teatro sabiendo que no tenemos qué comer o qué vestir o cosas por el estilo; y si lo hacemos, sobran calificativos para tal actitud además de las consecuencias negativas que resultan. Los artistas que obtienen el sustento de su arte, se mantienen por aquellos que pagan por disfrutar el arte, los deportistas, por los que pagan por disfrutar el deporte pero esos que pagan por disfrutar el arte o el deporte, lo hacen porque ya resolvieron sus problemas básicos, es decir: ya les "sobra el recurso" pero si es que alguien paga por disfrutar el arte y no ha resuleto sus necesidades básicas, ése está en un error. Decía Salvador Díaz Mirón: "Nadie tendrá dercho a lo superfluo mientras alguien carezca de lo estricto"
Pragmatismo:
Con lo anterior sobra decir que, para mí, el pragmatismo en este tema, es en cierta forma la filosofía predilecta. pero como dice cierto adagio: "Ni tanto que queme al santo...." Además, dentro de esta misma filosofía, se pueden aceptar actitudes que aunque parezcan imprácticas a la vista de unos, no lo son tanto a la vista de otros y en ocasiones son necesarias a la vista de algunos más y, si dentro del pragmatismo se busca ordenar nuestras actitudes en el sentido de resolver necesidades, no olvidemos que somos algo completamente singular es decir: tenemos un espíritu racional y a diferencia de los otros seres, animados, el ser humano busca por naturaleza, no sólo resolver sus necesidades primarias, existen otras necesidades que el ser humano reclama para su cabal satisfacción las cuales no son tan absolutamente indispensables, o sea por ejemplo: sería tolerable pasar sin escuchar una cierta clase de música de nuestro gusto o estar sin ver un partido de fútbol o estar sin ir al teatro o muchas otras cosas aunque sí, en el caso de poder disponer del tiempo y recursos, nos serviría mucho tener ciertos ratos de esparcimiemto como una especie de "recarga energética espriritual" para proseguir ejerciendo con más eficiencia nuestras otras actividades productivas. Nuestro espíritu natural, nos genera otro tipo de necesidades que también es bueno satisfacerlas pero la mayoría de las veces esa generación de necesidades es lo que nos hace en cierta forma insaciables y por lo mismo tendientes a la infelicidad lo cual está en nosotros mismos controlar es decir: si se nos antoja cierta cosa que no es absolutamente indispensable, manejemos esa dispensabilidad y pongamos un "límite de satisfacción" en el caso; y en esto según yo, está la clave del buen resultado del pragmatismo. Estableciendo en cada caso, el correspondiente "límite de satisfacción" podremos cumplir en todo con los requerimientos naturales de nuestro ser; y transcurrir por una vía que tiende siempre hacia la felicidad.
Es de lo más difícil establecer este límite por dos razones: la primera es que, cuando sentimos la agradabilidad de un factor externo, lo que menos queremos es detener ese estado de cosas; y la segunda es que, cuando el exceso de ese factor se vuelve perjudicial (cuando se transforma en vicio), la persona que lo padece es la última en reconocerlo.
Pero, ¿por qué derivé el tema de los viajes interplanetarios y las comunicaciones extraterrestres en un tema de filosofía tal? Pues simple y sencillamente porque aquí, yo creo que estamos en el caso ejemplar, de cuando se está ya, en el exceso de la satisfacción; trataré de explicarlo: yo puedo ver que no es bueno desperdiciar recursos en conseguir algo inconseguible pero esas personas que iniciaron con la agradabilidad de los viajes de exploración aquí en nuestro planeta con la finalidad de mejorar sus modos de vida y algunos lo consiguieron, se les convirtió en vicio y ahora quieren cada vez explorar más y más allá donde ya no es posible explorar, pero esa imposibilidad ellos son los últimos en reconocerla; se les volvió vicio, y el resto de la humanidad tiene de alguna manera que adolecer de las consecuencias.
El espacio, el tiempo y la materia
El espacio existe y existirá siempre y al decir: "siempre", de manera implícita estoy considerando al "tiempo" por lo que, tanto espacio como tiempo son concomitantes de manera inherente (válgame la redundancia). Podemos imaginar espacio sin materia pero materia sin espacio no podemos imaginar. En la "realidad" existimos en permanente relación (valga la redundancia) racional ya que el término "racional" lo refiero a nuestra capacidad de relacionar de manera intelectual todas nuestras percepciones y percibimos tanto al espacio como al tiempo y la materia de la cual estamos a su vez, en parte, constituidos.
Ahora bien, una cosa es percibir y entender algo y otra cosa es, tratar de definirla; y como la materia que es la parte fundamental de nuestras percepciones no puede existir sin espacio y éste está íntimamente sujeto al tiempo, resulta que las tres cosas: materia, espacio y tiempo son una tríada y por lo mismo: inseparable. una tríada que es el fundamento axiomático y fundamental de la ciencia física (centímetro, gramo y segundo) son las unidades de medida fundamentales de las que se derivan todas la demás.
Demos por asentado que, materia es todo aquellos que percibimos y que conlleva la propiedad fundamental e inexplicable, de ejercer atracción entre sí es decir: la materia forma conglomerados llamados cuerpos o podríamos decir: parcialidades de materia; y éstos cuerpos o parcialidades de materia, ejercen atracción con los demás cuerpos existentes en el espacio, esta atracción es la que genera lo que llamamos "movimiento" por lo que, la existencia de materia en el espacio determina de manera ineludible la generación de movimiento, de momento, al movimiento generado por la fuerza de atracción entre los cuerpos materiales, les llamaremos: "movimientos gravitacionales" y los observamos, en la caída de los cuerpos, el giro de unos astros en tormo de otros etc. Estos movimientos gravitacionales son movimientos primarios ya que de ellos resulta una transformación de energía la cual puede generar otro tipo de movimientos como por ejemplo: los movimientos producidos por el calor de las estrellas que en nuestro caso, el sol ; da origen a infinidad de ellos, (perturbaciones atmosféricas, oceánicas; micromovimientos como el de las moléculas, los átomos y sus partículas y una cola de etcéteras), que del todo son conocidos por lo que sobra decirlos.
Ahora, lo importante para lo que trato de abordar, es el hecho de que: existimos con capacidad perceptiva intelectual; que percibimos y entendemos la existencia de: espacio, tiempo, materia y movimiento.
Considerando el espacio en su totalidad, podríamos decir que, al avanzar sobre una línea recta (lo que en la geometría euclidiana se define como recta) posicionados en cada una de las infinitas posiciones que se nos ocurra, nunca llegaríamos a un lugar en donde dicha línea recta tenga fin o término por más rápido que avancemos. Hago la referencia a la geometría euclidiana, ya que en las otras geometrías (las no eucilidianas), las que se mencionan como rectas no son en realidad rectas sino curvas.
Dado lo anterior, podemos decir que, el espacio es infinito en todas direcciones.
El tiempo, esa cosa que se mide con el reloj y del cual tenemos conciencia por muchas otras referencias aparte de nuestro envejecimiento; el tiempo pues, carece de sentido sin la participación de la materia en movimiento; por lo tanto, si no existiera materia sino sólo espacio, el tiempo como tal, dejaría de tener sentido alguno; por otra parte si dentro del espacio existiera materia pero ésta permaniciera estática, sería el mismo resultado con respecto al tiempo; ahora si toda la materia se moviera en una misma dirección de manera uniforme, seguiría siendo lo mismo.
La noción de tiempo se tiene cuando las parcialidades de materia se mueven de manera diferente con respecto a las demás. cuando la materia de un planeta gira con respecto a un eje, el resto de la materia "observa" un cuerpo esférico cuya superficie se ve de manera repetida cíclicamente pasar en dirección a un punto "fijo" de referencia; cuando ese planeta se translada al rededor de su foco estelar (en nuestro caso el Sol), el resto del Universo "observa" el paso cíclico de ese planeta sobre un punto "fijo" de su órbita. Cuando un volcán expulsa materia en forma de lava, se observa el movimiento de ésta con respecto al resto del planeta; y en términos generales el movimiento se observa cuando una parcialidad de materia cambia de lugar con respecto al resto de parcialidades que la circunda.
De lo anterior se infiere que el movimiento es la relatividad de los cambios de posiciones de las parcialidades materiales, luego, la noción de tiempo se deriva de la relación en magnitud de los movimientos de esas parcialidades materiales, lo cual lleva de manera implícita el concepto de velocidad. Ejemplo: cuando la parcialidad de materia que compone un automóvil se mueva sobre la superficie de nuestro planeta, decímos que está cambiando de lugar esa parcialidad de materia del automóvil con respecto a la parcialidad de materia de nuestro planeta de manera superficial con determinada rápidez y dirección; cuando la parcialidad de materia de un cohete se eleva, decimos que se mueve esa parcialidad de materia del cohete con respecto a la parcialidad de materia de nuestro planeta, con determinada rapidez y dirección separándose de él; cuando la parcialidad de materia de nuestro planeta se mueve sobre su órbita en torno al Sol, decimos que se mueve esa parcialidad de manteria de nuestro planeta con respecto a la parcialidad de materia del Sol con determinada rapidez y dirección; cuando la parcialidad de materia de nuestro Sistema Solar se mueve en torno al centro de nuestra Galaxia, decimos que esa parcialida de materia de nuestro Sistema Solar, se mueve con respecto a la parcialidad de materia de nuestra Galaxia con determianda rapidez y dirección; y así en su caso, las parcialidades de materia de las galaxias se mueven unas con respecto de las demás.
Entonces, la magnitud del tiempo se deriva de las relaciones entre la ciclicidad los movimientos de algunas parcialidades de materia con respecto a los movimientos cíclicos de otras parcialidades de materia. Así decimos que un año solar tiene 365.2422 días solares medios al relacionar la ciclicidad de la parcialidad de materia de nuestro planeta al rededor del Sol con la ciclicidad de la parcialidad de materia de nuestro mismo planeta al girar sobre su propio eje.
En la antigüedad y hasta no hace mucho tiempo, la unidad natural para medir el tiempo fue el día solar medio de donde se derivaron otras unidades artificiales que fueron: las horas, los minutos y los segundos. En la actualidad se tiene como base más uniforme para la medida del tiempo, la oscilación de alguos átomos en determinado estado de ionización; recurso que se obtuvo por el avance en la tecnología para la observación y cuantificación de esas frecuencias.
Si pudiéramos haber existido en Marte por ejemplo, nuestros días y horas fueran muy similares a las que tenemos pero con respecto al año, éste sería casi del doble, no sabemos en otros planetas habitados cómo sean sus "días y horas y años" pero con toda seguridad habrán de ser algo más o mucho más diferentes.
Ahora bien, ¿pudiéramos decir sin estar en desacuerdo con lo anterior, que el tiempo tuvo principio? ¡Absolutamente no! Para concebir el principio de algo se debe considerar ese principio referenciado a algo dentro de lo cual existe ese principio partiendo del cual se contnúa y ese punto de partida por necesidad debe tener puntos anteriores y esa anterioridad implica un pasado y un pasado implica tiempo, lo cual nos lleva a la existencia de tiempo antes del supuesto "principio del tiempo" lo que configura un absurdo.
Si el tiempo no puede tener un principio, tampoco puede tener un término o final. Por otra parte, de una manera similar podemos establecer que el espacio como tal no puede tener límites porque al establecer un supuesto límite para el espacio, la pregunta de que ¿qué habrá en seguida de ese límite? no se puede contestar sin establecer la existencia conceptual de más espacio.
Considerando el espacio sin límites (infinito en todas direcciones) y el tiempo también sin principio ni término, la materia que existe en el espacio deber por fuerza ser infinita ya que de no ser así, por la misma fuerza de gravedad ya estuviera concentrada en una sola unidad y como no es así, cabe suponer que por su existencia infinita en cantidad, cada parcialidad de materia se mantiene en su "ámbito gravitacional" en un estado de movimiento local defindo por el equilibrio relativo del resto del Universo dado que la infinitud del resto de las parcialidades ejercerán atracción equilibrada desde todas direcciones.
El origen de la vida.
Comentarios (en rojo) sobre lo expuesto en
http://www.biologia.edu.ar/basicos/notas/origen_vida.htm
El origen de la vida
Fue hace 4000 millones de años (más o menos). En un paisaje violento
de radiaciones cósmicas, erupciones volcánicas y lluvias de meteoritos,
la vida daba sus primeros chapoteos. Desde hace poco más de medio siglo,
los científicos intentan averiguar cómo fue que algo sin vida
se transformó en otra cosa capaz de crecer, reproducirse y morir. Para
eso producen teorías y experimentos de química prebiótica.
La química que precedió la aparición de la vida. Se ha
reunido mucha información. Explicaciones que intentan resolver el entuerto
no faltan. Pero ¿quién realizó el primer experimento?,
¿a quiénes se les ocurrieron las ideas que permitieron planearlo?
Espontáneamente generada
Hasta el siglo XVII, era creencia común que Dios había creado
las plantas y los animales. También se aceptaba que ciertas criaturas
se formaban espontáneamente a partir de distintas materias primas. Los
gusanos y las moscas, del estiércol; los piojos, del sudor humano; las
luciérnagas, de las chispas de las hogueras.
La generación espontánea estaba avalada por respetadas personalidades.
La habían defendido Aristóteles, Plotino, San Agustín y
Santo Tomás de Aquino. Algunos arriesgaron recetas. El alquimista Johann
Van Helmont (siglo XVII) publicó cómo fabricar ratones con trapos
viejos y un poco de trigo.
A partir del siglo XVII, varios experimentos probaron que los seres vivos se
forman solamente a partir de seres vivos. Uno de los trabajos más recordados,
con microbios, es el del químico Louis Pasteur. En los años 60
del siglo pasado (XIX), los resultados de Pasteur se abrieron paso con dificultad
en medio de creencias milenarias. Los acompañaba una idea igualmente
reciente y provocativa. La del biólogo Charles Darwin, quien aseguraba
que la vida, como la conocemos, es la consecuencia de un lento proceso evolutivo
regido por la selección natural.
Aquí nos encontramos con dos conceptos: evolución
y selección. ¿Cómo se puede entender el inicio de un proceso
evolutivo sin considerar el punto al que tiende la evolución? Y ¿Cómo
entender ese punto al que tiende la evolución sin un criterio inteligente
que lo defina?
¿Cómo podemos hablar de selección ya sea de la naturaleza
o del Universo o de Dios o de quien sea, sin considerar un ente con criterio
inteligente que maneje dicha selección?
La teoría que surgió del frío
Aleksandr Ivanovich Oparin era ruso de nacimiento, fisiólogo vegetal
de carrera, bioquímico por vocación. Nació en 1894 en Uglich.
Estudió, y después enseñó, en la Universidad de
Moscú. La teoría que desarrolló en los años 20 fue
el germen de la visión actual sobre el origen de la vida.
Cuando Oparin era estudiante universitario, los biólogos rusos enseñaban
que los primeros seres vivos habían sido autótrofos (capaces de
fabricar su propio alimento, como las plantas), y se habían formado por
generación espontánea a partir de grumos de carbón. ¿qué?
¿siempre sí "generación expontánea"? A
Oparin, que había leído y aceptaba la Teoría de la Evolución
de Darwin, la idea no le cerraba. “Yo no lograba imaginar la aparición
repentina de una célula fotosintética a partir de dióxido
de carbono, nitrógeno y agua -escribió Oparin-. Por eso, llegué
a la conclusión de que primero debieron haber surgido, mediante un proceso
no biológico, las sustancias orgánicas de las cuales se formaron,
más adelante, los primeros seres vivos, organismos que al principio eran
heterótrofos y se alimentaban de las sustancias orgánicas del
ambiente.”
Ye empezamos con el “debieron” no sé si se dice en el sentido de “deber” como obligación o de “deber” como probabilidad en cuyo caso nuestra lengua establece el uso de la preposición “de”; en fin: si debieron surgir de manera obligatoria; ¿ante quién tenían la obligación? Si es en el otro sentido, no se habla de la manera como debieron haber surgido... se menciona un proceso no biológico (en apariencia obvio) pero no se detalla este proceso
El 3 de marzo de 1922, Oparin presentó su postura en
una reunión de la Sociedad Botánica Rusa, de la que era miembro.
Fue escuchado y reprobado con igual cortesía. Era una especulación
teórica que carecía de apoyo experimental.
Sin desalentarse, Oparin escribió un librito titulado El origen de la
vida. Con cierta reticencia, y a pesar del rechazo rotundo de un árbitro
científico, la obra fue publicada por la editorial El Trabajador Moscovita.
Salió a la venta en noviembre de 1923 (aunque llevaba fecha de edición
de 1924). Se vendió bien. Pronto se convirtió en una rareza bibliográfica.
Fuera de Rusia prácticamente no se difundió hasta 1965.
De lo simple a lo complejo
En 1936, Oparin presentó una versión revisada y ampliada de El
origen de la vida. Sostenía: el carbono arrojado por los volcanes se
combinó con vapor de agua, formando hidrocarburos. En el océano,
esas moléculas se hicieron más complejas y se amontonaron en gotitas
llamadas coacervados -acervus, en latín, significa montón-. De
a poco, los coacervados fueron adquiriendo las características de las
células vivas (ver el recuadro “Requisitos para ser vivo”).
Esas células eran microbios anaeróbicos, porque en aquel entonces
no había oxígeno en la atmósfera.
Con qué pocos renglones se explica algo, mencionando sólo los puntos culminantes del proceso pero sin meterse en complicaciones. Unos “volcanes arrojaron partículas de carbono” esas partículas se “combinaron con el agua” y esas gotitas así formadas “se amontonaron” formando los “coacervados; porque “acervus” viene del latín, que significa “montón” y esos montones “fueron adquiriendo” las características de las “células vivas” claro que como no había aire oxigenado, las células eran “anaeróbicas”. Todo lo cual es, como un niño de primaria se la podría creer, pero mirémoslo con un poco de más avance en el conocimiento: ¿“pudo” haber sido así de fácil? yo no veo mucha diferencia entre esto y: "Dios dijo: hágase la luz y la luz se hizo; hágase la vida y la vida se hizo; hagamos al hombre a nuestra imagen y conforme a nuestra semejanza................"
Oparin explicó el origen de la vida en términos de procesos físicos y químicos. Una progresión de lo más simple a lo más complejo. Rompió así el círculo vicioso que afirmaba que las sustancias presentes en los seres vivos solamente podían ser fabricadas por los seres vivos. La segunda versión de El origen de la vida fue traducida al inglés por la editorial norteamericana Mac Millan, en 1938. Catorce años después, el libro fue leído por un joven químico norteamericano que merodeaba la Universidad de Chicago en busca de un tema interesante para su tesis de doctorado.
Claro que tuvo que ser por medio de procesos físicos y químicos pero para ir de lo simple a lo complejo se tiene que entender qué es simple y qué es complejo y este entendimiento debe estar contenido en un “entendedor”; para luego, con la “supervisón de este entendedor”, establecer la tendencia de esos procesos; una de las leyes de la termodinámica establece que, en el Universo, la constitución de la materia siempre tiende de lo complejo a lo simple es decir: de lo ordenado a lo desordenado; de la mínima entropía a la máxima entropía y si en algunas ocasiones la tendencia es en otro sentido esa tendencia no se puede entender sin la concurrencia de un criterio que los defina primero como simple y complejo y luego los ordene en ese sentido.
El Señor de los Rayos
Aquella tarde de otoño de 1951, en un aula de la Universidad de Chicago,
el disertante habló de los orígenes. El del Sistema Solar y el
de la vida en la Tierra. Especuló acerca de la primitiva atmósfera
terrestre y las condiciones que permitieron la formación de las primeras
células.
Es muy fácil dar por hecho la existencia de un eslabón para luego de allí explicar o tratar de explicar los eslabones precedentes y los subsecuentes en la larga cadena; sin fundamentar claro el porqué del surgimiento de ese eslabón ni mucho menos del primero.
Unos meses más tarde, uno de los jóvenes asistentes
a la conferencia se presentó ante el disertante. Le pidió que
dirigiera su tesis doctoral. Quería hacer experimentos que reprodujeran
el ambiente de la Tierra primitiva. El disertante intentó disuadirlo.
El trabajo sería arduo, posiblemente no funcionaría. Porque no
pudo convencer al joven, le propuso una alternativa amable: trabajar en el tema
durante unos meses. Si no obtenía resultados alentadores, se dedicaría
a una investigación más convencional.
El disertante era el químico norteamericano Harold Urey. Había
participado en el desarrollo de las bombas atómica y de hidrógeno.
El Nobel de Química de 1934 fue para él. El nuevo discípulo
era Stanley Miller. Tenía 23 años. Había estudiado Química
en la Universidad de California. Llevaba varios meses buscando un tema interesante
para su tesis de doctorado.
Los seis meses propuestos por Urey fueron más que suficientes. En unas
pocas semanas Miller leyó los escritos de Oparin y Urey, hizo construir
un aparato sencillo, realizó un experimento simple y exitoso. Miller
mezcló vapor de agua, metano, amoníaco e hidrógeno. Para
Oparin y Urey, esos eran los gases presentes en la primitiva atmósfera
terrestre. Miller simuló tormentas eléctricas mediante dos electrodos
de tungsteno. Con una bobina Tesla produjo descargas de 60.000 voltios.
Una mañana, Miller encontró que el agua dentro del aparato se
había vuelto rosa. La analizó cuidadosamente. Encontró
aminoácidos, la sustancia de la que están hechas las proteínas.
Era la primera prueba experimental que avalaba las ideas de Oparin.
Es obvio que la constitución molecular de los aminoácidos
así obtenidos tendría que ser una consecuencia de la agregación
molecular de los elementos químicos debido a su afinidad química
incrementada de manera aleatoria por la por la sinergia debida a la presencia
o concurrencia de catalizadores (calor, campos eléctricos y magnéticos
de intensidades especiales), no se dice qué aminoácido se obtuvo
o si fue sólo una aproximación de un verdadero aminoácido
pero en todo caso, no es éste el objeto a saber: en todo caso se trata
de saber: qué es la constitución de un ser vivo. Hay mucha diferencia
entre: “roca” y “castillo”. Las rocas se dan por azar,
inclusive con formas anguladas, pero el acomodo de las rocas para formar un
castillo ya requiere de un intelecto, así, el acomodo de los aminoácidos
(si es que éstos surgieron de manera aleatoria) para formar proteínas
y el acomodo de éstas para formar ácidos nucléicos y de
éstos para formar los seres vivos, debió haber requerido primero:
de el propósito y luego del diseño para obtener dicho propósito;
lo cual ya habla de un diseñador con la debida inteligencia para establecer
un diseño y luego construir lo diseñado, lo que implica de manera
ineludible la existencia del "diseñador inteligente" o como
se le quiera llamar.
Miller envió sus resultados a Science, una de las revistas
científicas más importantes del mundo. “Uno de los árbitros
simplemente no lo creyó y retardó la publicación del artículo
-declaró Miller tiempo después-. Luego se disculpó conmigo.
Fue bastante raro que, aunque Urey avalaba el trabajo, se hiciera difícil
publicarlo. Si yo hubiera enviado el artículo a Science por mi propia
cuenta, el original todavía estaría en el fondo de un montón.
Pero el experimento era tan fácil de reproducir que no pasó mucho
tiempo antes de que fuera convalidado”.
Así, mientras al otro lado del Atlántico el grupo de Frederick
Sanger obtenía la primera secuencia de aminoácidos de una proteína,
y Watson y Crick se devanaban los sesos para descubrir antes que Linus Pauling
la estructura del ADN, un estudiante de doctorado enchufaba en Chicago una bobina
Tesla y creaba una nueva disciplina: la química prebiótica.
Senderos que se bifurcan
Después del experimento de 1953, Miller y otros científicos sintetizaron,
en condiciones prebióticas, diferentes moléculas presentes en
los seres vivos. Casi todos los aminoácidos, azúcares varios y
los componentes del material genético.
La teoría de Oparin y el experimento de Miller han recibido críticas.
Que la atmósfera de la Tierra no era la que ellos creían, es una
de las principales. Lo que prevalece es la idea central. Que la aparición
de la vida en la Tierra fue precedida por una secuencia gradual de eventos químicos.
El Dr. Stanley Miller sigue enseñando e investigando en la Universidad
de California en San Diego. FUTURO le preguntó cuál es el punto
más oscuro en la actual concepción científica del origen
de la vida. “En mi opinión -respondió el Dr. Miller-, el
problema más importante en los estudios acerca del origen de la vida
es la naturaleza del primer material genético. El origen de la vida es
el origen de la evolución, y para eso se requiere replicación.
Además, se necesita que ese proceso de replicación se valga de
sustancias prebióticas”.
Hoy se piensa que el primer material genético pudo ser el ácido
ribonucleico (ARN). Este ácido sirve como molde para la formación
de copias de sí mismo (replicación). Además, como si fuera
una enzima, puede modificar su propia estructura y la de otras moléculas.
Aquí ya se da un gran salto, de los aminoácidos al primer material genético el ARN; sin decir ni esbozar siquiera los “mecanismos” que tuvieron que intervenir en esa supuesta evolución sino por el contrario, aceptando esto como “el problema más importante” y se tiene mucho cuidado en decir: “se piensa que el primer material genético pudo ser”... Ahora, lo que se conoce del ARN es que las moleculas de ARN son moléculas que se forman con la información de segmentos determinados de ADN, que son mono helicoidales y que transmiten la información para congregar aminoácidos en el orden adecuado a la proteína que se requiera por el ser poseedor del mensaje transmitido por el ADN es decir: primero es el ADN y luego, de segmentos de éste, los ARNs y luego de éstos, las proteínas. Estos señores no explican cómo ni por qué en el principio se dio el procedimiento a la inversa
El mundo del ARN
La teoría llamada “El Mundo del ARN” postula que al principio
aparecieron familias de moléculas de ARN capaces de autorreplicarse.
La selección natural favoreció las familias que interactuaban
con aminoácidos y guiaban la formación de proteínas. El
paso siguiente fue la aparición de membranas. Si un ARN formaba una proteína
especialmente apta, pero ésta se diluía en un océano de
moléculas, la relación con el ARN original se perdía. Pero
si ambos permanecían en un mismo compartimiento, la selección
podía actuar sobre la proteína (el fenotipo) favoreciendo la prevalencia
de su correspondiente ARN (el genotipo). Las membranas estaban hechas de lípidos,
sustancias que en el agua forman espontáneamente pequeñas esferas.
Aquí como que no se quiere y sí se quiere, la situación se asemeja a lo que dice un libro muy citado: “En el principio era el verbo....” aquí no se dice como en el libro ese en cuestión: “hágase la luz”; “hágase esto, aquello etc.” Aquí se dice: “aparecieron” tales o cuales cosas capaces de hacer tales o cuales acciones. Pero no se dice: ¿por qué aparecieron tales o cuales cosas (ARNs) ni cómo es que se formaron. A eso se le llama dogmatismo, es decir: cuando se tiene que dar por hecho algo sin demostrarlo. En fin, al último les queda decir que, esto es sólo una teoría... pero, por un lado critican el dogmatismo del origen divino y por el otro, ellos aplican este mismo dogmatismo para sustentar sus teorías.
Dogmatismo.
(Del lat. dogmatismus).
1. m. Presunción de quienes quieren que su doctrina o sus aseveraciones
sean tenidas por verdades inconcusas (sin duda ni contradicción). (Definición
tomada del diccionario de la Real Academia Española).
Nuevas enzimas usaron el ARN como molde para la síntesis
de un ácido nucleico diferente: el desoxirribonucleico (ADN). Comparado
con el ARN, el ADN es más estable y se replica en forma más eficiente.
Su condición de doble hélice, dos cadenas enroscadas, permite
la existencia de un sistema que corrige y repara los daños que sufre
una de las cadenas, usando la otra como molde.
ADN, ARN, proteínas y membranas lipídicas. Estas moléculas
están presentes en todos los organismos conocidos. En el momento en que
se reunieron comenzó el proceso que originó la increíble
diversidad de formas, tamaños, colores, procesos y comportamientos que
hoy habitan la Tierra. La evolución de los seres vivos. La anterior es
una visión posible de cómo pudo aparecer la vida en la Tierra.
Para explicar cada paso del proceso existen al menos media docena de hipótesis,
cada una avalada por evidencia experimental. Hay quien piensa que la vida ni
siquiera empezó en nuestro planeta (ver Recuadro: “Del polvo (cósmico)
venimos”).
Y siguen llegando novedades sin decir: ni cómo ni de
dónde. Esas “nuevas encimas” se pusieron de acuerdo con los
ARNs que pululaban y dijeron: “vamos ahora a construir el ADN”.
De vuelta: lo más desorganizado diseña y construye los más
organizado porque, es obvio que, de haber sido así, “las nuevas
encimas” así como los ARNs existentes, tenían la facultad
de “pensar”, “diseñar” y “construir”
algo que desde nuestro punto de vista era superior y mejor organizado. De ser
así: ¿qué fue lo que forzó a esas “nuevas
encimas” para ejecutar dicha empresa?
Y ahora sí, ya presentes: ADNs, ARNs, proteínas, encimas y membranas
lipídicas; ¡a trabajar señores! Hagamos organismos vivos
desde los más simples hasta los más complejos teniendo como meta
la “construcción” del “Ser Humano”.
Es imposible que por sí solos se formen: ladrillos, varilla corrugada,
viguetas de acero, y en general todo tipo de materiales para la construcción,
pero suponiendo sin conceder que se hayan formado, tendrá que ser igualmente
imposible que por sí solos esos materiales se coordinen para agregarse
y formar: casas, castillos, edificios y en general todo otro tipo de construcciones.
No señores, los ADNs, los ARNs, las proteínas, las encimas, y
las membranas lipídicas, no pueden por si solos agregarse para construir
tantos “edificios” que en este caso serían los seres vivos.
Tuvo que haber existido algo organizador, algo diseñador y constructor
inteligente que se las ingenió para obtener todos esos resultados. Si
no queremos creer en Dios, creamos en la Naturaleza y llegaremos al resultado
de que la única diferencia es la palabra porque la esencia es la misma.
¿Se podrá sintetizar vida en condiciones de laboratorio?
“Pienso que es bastante probable que el proceso que ocurrió en
la Tierra primitiva pueda ser reproducido en el laboratorio -respondió
a FUTURO el Dr. Miller-. No me animo a especular cuánto falta para eso.”
A pesar de la confianza de Miller, una sombra aletea sobre los múltiples
senderos por los que discurre la búsqueda del origen de la vida. Es la
incertidumbre. Porque aunque alguna vez se consiga sintetizar vida en condiciones
de laboratorio, será imposible saber si en aquel entonces, hace 4000
millones de años (más o menos), las cosas ocurrieron realmente
de esa manera. Es posible que nunca se sepa cómo fue esa primera chispa
capaz de arrancar el motor de la evolución y que nunca más se
detuvo.
Esta última posibilidad es el único aserto congruente con la realidad.
Requisitos para ser vivo
Quien aspire a ser vivo deberá estar formado por células. Cada
célula estará separada del ambiente por una membrana de lípidos.
En su interior, una segunda membrana de igual naturaleza rodeará el material
genético. Las células deberán ser capaces de tomar sustancias
del ambiente y transformarlas para su propio beneficio. Tendrán que poseer
la habilidad de crecer y reproducirse. Es requisito indispensable que, en determinado
momento, cesen en sus funciones. Se aceptarán individuos formados por
una sola célula (protozoos) y con una única membrana externa (bacterias).
Virus, priones y otras entidades que no cumplan estas propiedades, abstenerse.
Por eso casi todos somos tontos (no somos "vivos"). Se puede decir: "Rquisitos para ser ingeniero" quien aspire a ser ingeniero deberá cursar los estudios correspondientes desde la primaria hasta la escuela superior de ingeniería y que el curso de dichos estudios se dé por azar. quien no cumpla con esto, abstenerse. De hecho hay muchos que han llegado a ser ingenieros pero sin el último requisito; ninguno ha esperado que por azar le lleguen esos atributos.
Del polvo (cósmico) venimos
La aparición de la vida ¿fue una consecuencia lógica de
la química prebiótica? El astrónomo Fred Hoyle piensa que
no: “La formación de una célula viva a partir de una sopa
química inanimada es tan probable como el ensamblado de un 747 por un
torbellino que pasa a través de un depósito de chatarra”.
Yo soy algo escéptico y diría que, es menos probable. Pero por lo menos, con lo anterior, por la opinión de este astrónomo, queda descartada la idea de que hubiera aparecido la vida de manera aleatoria como consecuencia de una sopa química abiótica.
Si el tiempo para que se formaran las moléculas precursoras de la vida no fue suficiente, entonces ¿de dónde salieron esas moléculas? Dicen que del espacio exterior. Se han detectado compuestos orgánicos en el polvo interestelar, meteoritos, cometas y las atmósferas de Júpiter, Saturno y Titán. Dentro del meteorito Murchison, que cayó el 28 de setiembre de 1969 en Australia, se encontraron 18 aminoácidos.
Y bien si así fue: esos 18 aminoácidos encontrados, ¿en dónde y cómo se formaron? Volvemos a lo mismo....
Algunos científicos van todavía más lejos. Afirman que lo que vino del espacio exterior fueron directamente seres vivos. La idea lleva el nombre de panspermia, que en griego significa “todo semilla”. El universo lleno de semillas de vida.
Y bien si así hubiera sido: esos seres vivos también, ¿en dónde y cómo se formaron?
En los años 70, los astrónomos Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe anunciaron que sus mediciones de ondas infrarrojas indicaban la presencia de bacterias en la materia interestelar. “Yo me baso en las observaciones -declaró Hoyle en una entrevista-. Yo no digo: ‘es absurdo que haya bacterias en el espacio’. La conclusión encaja con las observaciones, entonces es la mejor teoría que tenemos. No me importa si es absurda. Así que no dudé en publicarla. Eso, por supuesto, fue el principio del desastre, del ridículo. ¡Ellos (sus detractores) saben! Nacieron para saber que las partículas en el espacio no son bacterias. Dios habló con ellos”.
Ahora parece que con afirmar la presencia de
bacterias, virus, o seres vivos en el espacio la cuestión está
resuelta, pero nos estamos brincando lo más importante, esas cosas llámense
bacterias, virus, seres vivos etc., si es que se han observado en el espacio
o donde sea, ¿en dónde y cómo se formaron?
No hay una contestación que se ciña a la lógica para tal
pregunta. Por deducción, la lógica nos lleva a tener que aceptar
la hipótesis de que, así como la materia en el Universo no tuvo
un principio, la existencia de seres vivos (constituidos por materia) en el
Universo, también se ha dado por siempre ya se da una idea de esto cuando
se habla de un "Universo lleno de semillas de vida" y lo que observamos
aquí son sólo procesos de transformaciones evolutivas de adecuaciónes
ordenadas por criterios superiores que escapan a nuestro conocimiento por lo
menos en la actualidad.
A esa tríada fundamental: Espacio, Tiempo, y Materia, debe añadirse
algo como: “Esencia vital ordenada” en donde estaría implícito,
el concepto de: “vida” y “Diseñador biomaterial inteligente”
aceptando también de manera hipotética la “omniexistencia”
de todos es decir: ni el espacio ni el tiempo, ni la materia ni la esencia vital
ni el diseñador biomaterial; tuvieron principio ni tendrán fin
dentro del Todo que es el Universo; todos ellos han “omnicoexistido”
(han coexistido desde siempre, por siempre y para siempre).